Entre los informes de Sheinbaun y Los Beatles
Leopoldo Espinosa Benavides
La presidenta Sheinbaun salió de gira a los estados para difundir su visión del avance de la nación en tiempos difíciles, con desencuentros internacionales y diferendos crecientes con ciertos grupos, así como algunos gobernantes estatales.
Al margen de que por su omisión se evidenciaron fallas en obras públicas mal planeadas y ejecutadas, en el desabasto y robos de medicamentos en el IMSS y en el IMSS-Bienestar, en varios estados hubo protestas y abucheos, lo que se quiso evitar al no asistir al Congreso de la Unión a informar, como se hacía antes.
CSP dibujó en cada discurso un utópico país que va muy bien en lo económico, en lo político y en lo social, evadiendo los temas de inseguridad y de impartición de justicia.
Sin embargo, el colofón de sus informes regionales, es la presentación inmediata del Paquete Fiscal para el presupuesto 2027, en el que se plantean impuestos nuevos y el crecimiento exagerado de la deuda.
¿Esto significa que sus discursos de bonanza económica, superávit en la balanza comercial y la fortaleza del peso eran solo demagogia?
No se puede saber el impacto político electoral que vaya a tener este experimento de informar regionalmente, pero se sospecha que será mayor de lo esperado, para bien o para mal, pues la gente la vio y el gobierno no ha podido callar a los periodistas críticos, acaso presiona a los medios de comunicación para que los despidan.
Pero nada ha logrado para ‘regular’ el uso de las redes sociales, espacios en donde se refugian los periodistas perseguidos y la gente los sigue viendo y escuchando.
Claro que esto puede terminar bien para ella y su Comendador Mayor, como les sucedió a Los Beatles cuando se estrenó en julio de 1964 la película A Hard Day’s Night en el Pavillion Theatre de Londres, y días después fueron a Liverpool.
Allí se encontraron con el disgusto de muchos conciudadanos y amigos porque la película se había estrenado en Londres y no en su ciudad natal, y el ambiente se veía muy mal para la popularidad del cuarteto que traía al mundo de cabeza, pero el problema era en su nido, de donde salieron polluelos aún.
Así que toda su estancia en Liverpool se la pasaron visitando amigos y charlando con todo el mundo –cabildeando, podríamos decir- para que pasara el mal trago. Finalmente triunfó su estrategia pues sus fans apreciaron que ellos fueran en persona a verlos.
Seguramente la mano que mece la cuna del gobierno de Sheinbaun está pensando que todos los males que le aquejan se solucionarán con esta gira pasada y con un simple cabildeo antes de las próximas elecciones de 2027. ¿Será?
